Archive for the 'Bush' Category

 

Bushismos

Ene 12, 2009 in Bush, Estados Unidos, humor, política

Las frases más avergonzantes del aún Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante sus años en el servicio público:

  • “Nuestros enemigos son innovadores y capaces, y nosotros también. Nunca dejan de pensar en nuevas formas de destruir a nuestro país y nuestra gente, y nosotros tampoco.” Washington, D.C., 5 de Agosto de 2004
  • “Sé lo dificil que es para ti poner comida en tu familia” - Nashua, New Hampshire, 27 de Enero de 2000
  • “Rara vez preguntamos: ¿Está nuestros hijos aprenden?” (”Is our children learning?”) - Florence, South Carolina, 11 de Enero de 2000
  • “Demasiados buenos doctores se salen del negocio. Demasiados ginecologos se les impide practicar su amor con las mujeres a lo largo del país.” Poplar Bluff, Missouri, 6 de Septiembre de 2004
  • “Ni en Francés, ni en Inglés, ni en Mexicano.”, negandose a contestar preguntas de reporteros “en cualquier idioma”, en la Cumbre de las Américas, Quebec, Canada, 21 de Abril de 2001.
  • “Si le enseñas a un niño a leer, él o ella podrán aprobar un examen de literatura”. Towsend, Tennessee 21 de Febrero de 2001.
  • “Yo creo que el ser humano y el pez pueden coexistir de forma pacífica”. Saginaw, Michigan, 29 de Septiembre de 2000
  • “Yo soy el ‘decididor’, y yo decido qué es lo mejor. Y lo mejor es que Donald Rumsfeld permanezca como Secretario de la Defensa”. Washington, D.C. 18 de Abril de 2006.
  • “Verás, en mi trabajo debes repetir las cosas una y otra y otra vez para que la verdad sea aceptada, como para catapultar la propaganda”. Greece, New York, 24 de Mayo de 2005
  • “Escuché que le llaman ‘el poodle de Bush’. Él es más grande que eso”. Sobre el Primer Ministro Británico Tony Blair, 27 de Junio de 2007.
  • “Algunas de las mejores cosas de los libros es que a veces tienen dibujos fantásticos.” 3 de Enero de 2000.
  • “La familia es donde nuestra nación encuentr esperanza, donde las alas toman sueños.” LaCrosse, Wisconsin, 18 de Octubre de 2000
  • “Me des-subestimaron”. Bentonville, Arkansas, 6 de Noviembre de 2000
  • “Yo también he sido un prisionero, pero por cosas malas.”, A Nestor Kirchner, entonces Presidente de Argentina, al mencionarsele que todos salvo uno de los delegados Argentinos a la Cumbre de la OEA habrían sido prisioneros durante la dictadura militar. Monterrey, México, 13 de Enero de 2004.
  • “Me habré ido por mucho tiempo antes de que alguna persona inteligente se de cuenta de todo lo que pasó en la Oficina Oval”. Washington, D.C., 12 de Mayo de 2008

De repente, no se siente tan mal haber tenido a Fox de Presidente, ¿no lo creen?

Who throws a shoe?

Dic 16, 2008 in Bush, humor, video

Luego de que George W. Bush recibiera un zapatazo por parte de un periodista Iraquí, y ahora que miles de Iraquíes piden la liberación de dicho periodista, en Estados Unidos, los mashups en YouTube no pudieron esperar. Este es uno donde se enlaza el ataque a Bush con una escena de Austin Powers, en donde el personaje pregunta “Who throws a shoe?”

Disfrutenlo!

700 000 000 000

Sep 29, 2008 in Bush, Estados Unidos, McCain, economía, opinión, política

Caen las bolsas del mundo por que el Congreso de Estados Unidos decidió que era mala idea darle setecientos mil millones de dólares a Wall Street para salvar su trasero, luego de año y medio de pérdidas ocasionadas por media decada de malas decisiones. La caída de 7% en el Dow, e indirectamente, de 6.4% en la Bolsa Mexicana de Valores, es el resultado directo de 8 años de políticas económicas fallidas, lideradas por George W. Bush.

Hay que ser precisos. El jueves, los democratas estaban dispuestos a aprobar el “rescate”. Pero luego John McCain “suspendió su campaña” para hacer campaña politizando la economía y así huir del debate. Esto puso de malas a los democratas, quienes dijeron, “no le vamos a dar el triunfo a McCain, así que no aprobaremos nada con lo que él no este de acuerdo”. Y así fue. El jueves por la noche se cayó el acuerdo y los Republicanos le dijeron a su candidato que mucho ayuda el que no estorba, y lo mandaron a perder el debate del Viernes por la noche contra Obama. El resultado político catastrófico de estos últimos 4 días motivó a los Republicanos a incluir en la propuesta enmiendas que los Democratas nunca aprobarían, incluyendo reducir, aún más, los impuestos de los ricos. Durante el fin de semana, el Internet estuvo lleno de mensajes de personas que llamaban a hacer un levantamiento armado en Washington si los Congresistas aprobaban tal rescate. Hasta el ex-pre-candidato Republicano, Ron Paul, dijo que la medida causaría “el fin del dólar y la economía mundial”. Al final, 133 republicanos y 95 democratas votaron en contra: nadie quiso aprobar una medida tan impopular, y tenemos dos partidos políticos señalando el dedo al otro. No hay rescate.

¿Esto qué significa?

Primero, hay que explicar por qué el rescate era ¿necesario?, o tal vez, “urgente”. Para eso hay que ir a la raíz de la crisis. Todo comienza con el mito del dinero fácil. En aquellos días de los inicios del gobierno de Bush, este convenció a la nación que un gobierno que no gobierna es lo mejor que le puede pasar a la economía. Entonces los bancos fueron a vender casas con créditos con tasas variables y terminos de 360 meses a todas las personas que pudieron encontrar, sin importar si tenían o no la posibilidad de pagar el crédito. Irresponsablemente, mucha gente accedió a comprar casas, y pronto la demanda sobrepasó la oferta: los precios de las casas comenzaron a subir. De repente, alguien se dió cuenta que si compraban casas baratas a crédito, y las revendían cuando hubieran subido de valor, ganarían dinero. Mucha gente comenzó a hacer esto y ganaron millones de dólares. Los bancos también ganaron. Los créditos los “empaquetaron” en bonos de deuda que vendieron a inversionistas que no entendían muy bien lo que estaban comprando. Hasta que llegó el día en que alguien se dió cuenta que las casas de 200 metros cuadrados en las afueras de Phoenix no valen $600 mil dólares, y que esa persona que lleva 3 años trabajando en Walgreens probablemente no puede pagarlos de todos modos. Muchos empezaron a dejar de comprar casas al mismo tiempo que muchos otros dejaron de pagar sus créditos. Al mismo tiempo que caía el valor de las propiedades, gente que iba al corriente en sus pagos vió su tasa de interés dispararse astronómicamente. No podían pagar, y al vender su casa, perdían dinero.

Pronto, los bancos empezaron a tener una cantidad importante de casas que no se podían pagar, y cartera irrecuperable. Al día de hoy, esa cantidad es tan grande que NO SE PUEDE MEDIR. De hecho, tan no se puede medir, que los 700 000 000 000 que la Reserva Federal planeaba usar para el “rescate”, en palabras del Departamento del Tesoro, salió por que “solo querían un número muy grande”, sin usar ningún método científico para calcularlo. Predeciblemente, los bancos se quedaron sin dinero y comenzaron a caer. Primero fueron las aseguradoras de hipotecas, como Fannie Mae, Freddie Mac, o AIG, y los Bancos de Inversión, como Lehman Brothers y Bear and Stearns. En menos de un mes, el de Septiembre de 2008, Estados Unidos se quedó sin Bancos de Inversión, lo que significó lo que el Wall Street Journal llamó “la muerte de Wall Street”. Pero sin bancos de inversión, ahora siguen los bancos comerciales, que es donde gente como tu y como yo tiene su dinero. La semana pasada cayó Washinton Mutual (que fue comprada por JP Morgan Chase), y hoy fue Wachovia (comprada por Citibank). Los bancos que estan por quebrar incluyen JP Morgan Chase, Bank of America, Citibank (que en México es Banamex), HSBC, y muchos otros.

Pero lo más preocupante no es que los bancos se queden sin dinero. Sino que, como los bancos mismos saben que se van a quedar sin dinero, ya no están haciendo su trabajo de banco, aunque tengan el dinero. Uno de esos trabajos es prestarse entre sí. Por ejemplo, si Bank of America tiene en su corporativo cientos de miles de millones de dólares, entonces puede hacer negocio. Excepto que para un prestamo de 200 mil dolares en su sucursal en Peoria, Illinois, pues tal vez no tenga el dinero ahí mismo, por lo que pide un crédito inter-bancario a otro banco para financiar su operación de día a día. En la noche, los bancos calculan cuanto se prestaron entre sí, y saldan sus deudas. Esto se llama “overnight loans” (créditos de la noche a la mañana) y es común en el sistema bancario internacional. O, al menos lo era hasta Agosto de este año. A partir de Septiembre cada vez son menos los bancos que están dispuestos a participar en esto, por miedo a que esos créditos no sean pagados, o que el banco a quien le presten, al día siguiente quiebre. Como si cerraran la llave del agua, el dinero ha dejado de fluir. Tal vez existe en algun lado, pero ya no llega a quien lo necesita.

Esto significa que hay empresas que tienen dinero en el banco, pero no pueden sacarlo para pagar salarios, comprar accesorios de oficina, pagar a proveedores, o cobrar de sus clientes. Significa que ya nadie puede pedir prestado para comprar una casa, un carro, o usar su tarjeta de crédito. Afortunadamente, los casos en donde esto ocurre aún son aislados, pero no falta mucho para que el mal se convierta en sistémico. Y la raíz de todo se encuentra en que nadie sabe el tamaño de las perdidas, por que son tan grandes y complejas que son incalculables, y por lo mismo, nadie sabe a qué banco se le puede prestar y a cual no. Se ha congelado el dinero por que no hay información sobre el funcionamiento del mercado, y esto se debe a que el mercado se ha colapsado completamente. Recuerdo que, hace dos años, un profesor de finanzas dijo en clase que esto representaría “el fin de la era del dinero fácil”. Resulta que las cosas estan tan mal, que se corre el riesgo de que esta crisis se vuelva “el fin de la era del dinero”, punto.

El plan de la Tesorería de Estados Unidos y de la Reserva Federal era imprimir 700 000 000 000 billetes de dólar (bueno, tal vez no de forma tan literal, pero sí crear el dinero de la nada) para dárselo a los bancos para que cubran sus pérdidas incalculables, y regresar la confianza al sistema financiero y que el dinero siga fluyendo. Por supuesto que las consecuencias inflacionarias de dicha medida hubieran sido nefastas, pero no tan catastróficas como lo es la perspectiva del fin del dinero. En un mes, Estados Unidos ha pasado de ser el país dueño del mundo, a estar a un paso de tener una hiper-inflación de proporciones épicas, como en Zimbabwe. Para evitar esta debacle es que era urgente que el Congreso aprobara el rescate. Lamentablemente, el Congreso no se puso de acuerdo. Y tiene razón, ¿por qué salvar el trasero de inversionistas perezosos y bancos irresponsables? Deberían estar en la cárcel, junto con el Presidente cuyas políticas hicieron esto posible (George W. Bush). Lamentablemente, la economía necesita dinero para seguir funcionando, y sin el rescate, ese dinero ya no fluirá, y la economía se congelará, al menos por un tiempo. Aprobar el rescate era malo, pero no aprobarlo podría resultar mucho peor…

La muerte de Wall Street

Sep 22, 2008 in Bush, Estados Unidos, economía

El día de hoy, Kai Ryssdal, el locutor del programa “Marketplace” que transmite la cadena Americana de radio pública, NPR, anunció la muerte de Wall Street. El Wall Street Journal también dijo algo similar. ¿Será que Wall Street está verdaderamente muerto?

Hay que ser Neoyorquino para entender lo que es Wall Street. Es un callejón pequeño en la parte más baja de la isla de Manhattan, y escondido entre su angostura está un letrero pequeño sin mucho glamour que anuncia que ahí es el edificio de la Bolsa de Valores de Nueva York, el “New York Stock Exchange”. Podría decir que es un puesto de hot dogs y un turista se lo creería. Al salir del callejón uno ve el hueco que dejan las Torres Gemelas, y la estauta de un toro, simbolizando el estado de optimismo que tienen los Americanos de que la economía siempre irá para arriba. (Cuando las bolsas suben consistentemente en un perido prolongado de tiempo, se le llama “bull market” o “mercado de toros”, y cuando bajan, se les llama “bear market” o “mercado de osos”). Alrededor uno ve edificios de los más altos del mundo, llenos por las oficinas de representación de las empresas que cotizan en bolsa, y las oficinas de los bancos de inversión más poderosos del mundo.

Excepto que ya no existen los bancos de inversión.

El domingo pasado, Goldman Sachs y Morgan Stanley, los últimos dos bancos de inversión que quedaban en Estados Unidos, decidieron cambiar de giro y convertirse en bancos regulares. En verdad que es un cambio pequeño para la gente que no vive de las finanzas, pero para Wall Street, es como si el corazón hubiese dejado de latir. Para entender por qué, hay que entender para qué servía Wall Street.

Wall Street era un lugar donde las empresas pequeñas y medianas del mundo llegaban a venderse a sí mismas. De repente, vendían con grandes ideas de expansión y negocios, y los dueños del mundo inclinaban su cabeza en admiración y soltaban dinero para comprar un pedacito de esa idea, que después se convertía en realidad con la fuerza de capitalización que solo Wall Street podía proveer. Empresas de todos los rincones del planeta llegaban a comprar y vender acciones de sí mismas, deuda, y promesas de crecimiento. Hasta PDVSA llegó a vender sueños ahí: el sueño del sistema de Refinerías del Río Orinoco no hubiera sido posible sin el dinero de Wall Street, aun y cuando Chavez robó el sueño a los inversionistas, nacionalizando el proyecto años después.

Pero por la escala del dinero que se mueve en Wall Street, los inversionistas más grandes no eran personas. Ni Warren Buffet, ni Bill Gates, ni Carlos Slim mueven las cantidades de dinero que se necesitan para hacer sueños realidad como los que trae la gente que viene a Wall Street. No. Se requiere de la suma del dinero de todos como ellos. Es por eso que los bancos donde gente como ellos guarda su dinero, (que, no les debe extrañar, no son como el Banco Amigo, o Banco Azteca, o ya de perdis, el HSBC que la gente común y corriente como tu y como yo usamos). La gente que vale varios millones de dólares deposita su dinero en bancos con más ambición que prestar dinero para casas de 100 mil dólares. Esos bancos eran Bear Stearns, Lehman Brothers, Merril Lynch, JP Morgan, Morgan Stanley, Goldman Sachs, y otros. Ahí las empresas y los hombres más ricos del mundo guardaban su dinero, y estos bancos de inversión usaban ese dinero para invertir en los sueños del futuro: las empresas que impulsarían el crecimiento económico de las siguientes décadas.

Excepto que cuando Bush llegó al poder, él y su equipo destruyeron el marco regulatorio que Franklin Delano Roosevelt, el democrata que salvó a Estados Unidos de la Gran Depresión de los 1930s, había construido para evitar que otra Gran Depresión ocurriera. De inmediato, los bancos se empezaron a poner creativos y, combinado con las tasas de interés ridiculamente bajas de la Reserva Federal de Ben Bernanke, de repente había en el mundo más dinero de lo que la gente rica sabía qué hacer con él. ¿Y para qué sirve el dinero si no es para gastarlo? Y lo empezaron a gastar en inversiones “seguras”, como bienes raíces, metales, petroleto, etc…

Cuando los mercados se inundaron de dinero recientemente creado y completamente desregulado, los precios comenzaron a subir estrepitosamente, hasta que alguien se dió cuenta que ese tejaban en las afueras de Detroit no podía valer $300 mil dólares, y hasta que algunos de los residentes de esos tejabanes ya no pudieron pagar sus hipotecas y sus tarjetas de crédito. Entonces ese dinero que se creó por la Fed con tanta facilidad, comenzó a extinguirse en Wall Street con la misma facilidad. En menos de un año, no solo los bancos ya no tienen dinero para prestar, sino que, por más dinero que el gobierno les regala para que presten, los bancos YA NO QUIEREN PRESTAR. Esto es catastrófico por que la mayoría de los bancos se prestan entre sí para financiar operaciones de todos los días como es entregarte tu dinero en el cajero automático. Son operaciones que llaman “créditos de la noche a la mañana (overnight)”, por que, literalmente, un banco le presta a otro en la noche, y el otro lo paga en la mañana. Hasta que son tantos los acreedores insolventes que el banco mismo ya no tiene con qué pagar, y entonces, entre sí mismos ya no se quieren prestar.

Y por eso, uno por uno, han desparecido todos los bancos de inversión. Los que antes se llamaban “dueños del mundo” hoy son nacionalizados por el Gobierno Federal en una acción desesperada para que no sigan quebrando más. Las instituciones que aceitaban el sistema de Wall Street, los que inyectaban el dinero que hacía realidad los sueños empresariales de todo el que llegaba y lograba sobrevivir ese callejoncito hoy se han quedado sin aceite. Ya no existe la banca de inversión, y con ella, se va el capital de riesgo y el crecimiento agresivo de los últimos 30 años. Bastaron ocho años de malas inversiones para destruir 100 años de futuro. ¡Gracias George W. Bush! Muchos de esos bancos tenían más de 100 años de antigüedad y sobrevivieron a La Gran Depresión de los 1930s, pero no sobrevivieron esta crisis financiera. Wall Street, como lo conocíamos, ha muerto.

Y las cosas pueden empeorar. Después de la quiebra de la banca de inversión, siguen los bancos comerciales. Si las cosas no mejoran, en unos meses podríamos ver la quiebra de WaMu, Bank of America, HSBC, Chase, y otros bancos comerciales, afectando directamente la capacidad de crédito del consumidor Americano. Así como pasó en Wall Street, así pasará en las calles de Estados Unidos. Serán entonces los consumidores quienes no podrán conseguir crédito en su tarjeta, para comprar un carro, para comprar una casa, ni para pagar la cena de negocios que tienen esa semana. Estados Unidos se podría convertir, en tan solo un año, en una economía 100% de efectivo, cuando hace apenas un año era la economía con el sistema financiero más avanzado del mundo.

Y sale José Ángel Gurría, ex-funcionario Zedillista y Presidente actual de la OCDE a decir que el “rescate” propuesto por el gobierno Americano servirá para mejorar la economía. Eso es lo que él, como todos, deseamos, pero lo cierto es que no está seguro. Nadie lo está. Por que hasta que los bancos no empiezen a prestar de nuevo y la confianza sea restaurada en Wall Street, las cosas solo pueden empeorar. Y es lógico. Estados Unidos le debe al mundo sus últimos 40 años. Es hora de pagar la factura, y todos estamos esperando. El problema es que no tiene dinero para pagar, y este embargo virtual que vive terminará por hundirnos a todos. ¿Qué alternativa nos queda que confiar en ellos de nuevo? Por eso los líderes del mundo piden a gritos que lo hagamos. Por que no nos queda de otra…

Pero Wall Street no resucitará de la noche a la mañana. Se necesitan Reformas Estructurales profundas para arreglar lo que se ha roto en estos ocho años. Será cuestión de tiempo ver si hay la voluntad para arreglar las cosas de fondo, por que el rescate propuesto es solo un parche de 700 mil millones de dólares. Aunque la sangre fluye como un río, esta herida apenas empieza desbordarse… Wall Street está muerto. Pero Estados Unidos tiene muchas más calles que quedan por morir.

La crisis que crearon los Republicanos

Sep 22, 2008 in Bush, Estados Unidos, McCain, economía, opinión

El gobierno de Estados Unidos dice que apoyará a los mercados bursátiles para prevenir que la crisis empeore y afecte a la mayoría de los americanos. Me imaginé más o menos esta imagen:

El Lopez-Portillismo de Bush

La frase la hizo famosa un ex-Presidente Mexicano, José López Portillo, cuando prometió “defender al peso como un perro”. La frase le valió su apodo, “el perro”, y fue pronunciada meses antes de devalauar la moneda Mexicana. El resultado fue la nacionalización de la banca, la creación de una cantidad de mecanismos inumerables para prevenir la crisis, mismos que no funcionaron para nada por que la crisis duró más de una década.

Grupo Reforma califica las acciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como un “Fobaproa”. La razón por la cual cometen este error es por que confunden la historia. En la crisis de 1995, el Gobierno Mexicano utilizó el dinero del Fobaproa, hoy IPAB, para realizar su función: prestarle dinero a los bancos en crisis para proteger los depósitos de los ahorradores. En Estados Unidos, la institución que cumple esta función es el FDIC (Federal Depositary Insurance Corporation, o Corporación Federal de Aseguramiento de los Depósitos). El fin del Fobaproa en ese entonces y del IPAB hoy es, como el del FDIC, proteger los depósitos de los ahorradores.

¿Por qué es esto necesario? Pues, por que cuando tú depositas tu dinero en un banco, el banco usa tu dinero para prestarselo a alguien más en la forma de tarjetas de crédito, crédito para comprar una casa, o un coche, o crédito por nómina, etc… Si la persona a la que el banco le prestó el dinero no puede pagar, el banco se queda sin dinero y no puede regresarte tu dinero por que ya no lo tiene en sus depósitos. La teoría del FDIC, del IPAB, y del Fobaproa es asegurarse que quien pierda dinero sea el banco y no el ahorrador. Es decir, el fin es proteger el dinero de los ahorradores.

Sin embargo, las medidas aprobadas por el Departamento del Tesoro no tienen nada que ver con proteger a los ahorradores. El problema va mucho más allá de eso. Los $700 mil millones de dólares (casi el equivalente al PIB Mexicano) que el Gobierno de Bush autorizó para rescatar a los bancos es para comprar deuda ilíquida. ¿Qué significa esto? Significa que las cartera vencida incobrable de los bancos (todos aquellos prestamos que hicieron y que ahora no pueden cobrar) serán pagados por el Gobierno, y será el gobierno quien asuma esas pérdidas. Así es. Las pérdidas de bancos privados han sido nacionalizadas por el gobierno de Bush. El Presidente que habló de las ventajas de la de-regulación, la liberalización excesiva y el laissez-faire-ismo salvaje hoy fuerza a los contribuyentes de su país a pagar la factura de su magna estupidez.

Y es por eso que Grupo Reforma confunde al Fobaproa con el Rescate Financiero Americano. A finales de la década pasada, el gobierno de Zedillo nacionalizó la deuda que los bancos tenían con el Fobaproa. Básicamente, convirtió en deuda pública una pérdida que era privada. Lo mismo hizo Bush. La diferencia es que la cantidad que Zedillo nacionalizó fueron apenas 60 mil millones de dólares, y fue para arreglar un problema que heredó de Salinas, un Presidente que siempre fue y sigue siendo su enemigo. En cambio, la cantidad que Bush nacionalizó son 100 veces eso y es producto de su propia mala administración. El Rescate del Fobaproa en las épocas de Zedillo sí privilegio de forma tangencial los intereses de los dueños de los bancos, pero benefició principalmente a los ahorradores Mexicanos. En cambio, el Rescate de Bush es la culminación de un gobierno que ha trabajado consistentemente por perjudicar a los que menos tienen y premiar a los dueños de Wall Street. Esta, junto con la fallida Guerra de Irak, será la herencia que Bush le deje a Estados Unidos.

Pero lo cierto es que, aunque Bush y su imprudencia aceleraron la debacle Americana, todo comenzó con Richard Nixon, quien creó la economía basada en el deficit. Desde su gobierno hasta la fecha, los republicanos han avanzado un sistema financiero internacional basado en que Estados Unidos le deba dinero al resto del mundo sin que nunca deban de pagarlo. Desde entonces Estados Unidos ha vivido con deficits que cada año crecen más en su cuenta corriente, en su balanza de pagos, y en su presupuesto Federal, sin que esto repercuta de la misma forma que repercute a otros países: devaluación, crisis económica, insolvencia, etc… Todas las trampas que los Republicanos hicieron para evitar pagar el precio en su momento, se ven superadas en esta crisis. Las facturas que no pagaron los Americanos hoy regresan todas juntas y con intereses, y es lo que Estados Unidos debe pagar hoy. El Rescate Bancario de Estados Unidos empeorará la situación para el futuro, pero tal vez logre hacer que el engranaje de Wall Street siga girando, y postergar, de nuevo, ese momento de la verdad que la economía de Estados Unidos debe enfrentar: que para gastar primero hay que producir, y que no se puede vivir toda la vida en deuda.

Por lo pronto, hay viene John McCain lamentando la crisis que su partido generó, diciendo que él lo arreglará todo. Me recordó a esta imagen:

McCain como Lopez Portillo

De nuevo, me recuerda al ex-Presidente Mexicano José López Portillo. En su discurso en el que nacionalizó la Banca, y le saqueó a los Mexicanos sus ahorros, dijo que ya nos habían saqueado y prometió que “no nos volverían a saquear”. Por lo pronto, él vivió en la riqueza y la impunidad hasta su muerte en 2004, y, ¿adivinen qué? durante toda la decada siguiente Miguel de la Madrid y su incompetencia nos siguió saqueando, y Carlos Salinas de Gortari nos volvió a saquear en 1994 con el horror de Diciembre.

Como dijo Van Gogh, la definición de la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando un resultado distinto. La economía de Estados Unidos está al borde del abismo. Con John McCain, Estados Unidos dará un paso hacia adelante. Es hora de cambiar el rumbo. Y esto es importante no solo para los Americanos, sino para los otros países del mundo, por que si se acaba Estados Unidos, se acabará la economía de muchos de esos países, incluyendo México…