¿Dónde quedó la cultura?
Vía el blog de Lula me entero de dos nuevos casos en Monterrey de violencia en menores.
Nos gusta creer que estos son casos aislados, o que los únicos responsables son los padres (o, peor aún, los maestros de las escuelas), y evadimos nuestra responsabilidad individual en la sustentabilidad de la sociedad que todos habitamos.
Yo siempre he sostenido que estos casos son sintomas de que algo severo esta muy mal en nuestra sociedad. Lula hace la pregunta: ¿le estamos enseñando valores buenos y sólidos a nuestros hijos? La pregunta es importante, pero no es la única. Nuestros hijos no viven en un vacio, y por más que ellos tengan buenos y sólidos valores, en un contexto corrupto los valores no son suficientes para salvarte de las consecuencias. Por ejemplo, tu puedes vivir una vida muy ecológica, pero si el resto del mundo no lo hace, a ti, como a todos, te va a afectar el cambio climático. ¿A poco creemos que el único afectado del suicidio de ayer es el difunto? ¿Qué impresión creemos que le causará a sus compañeros, o a sus amigos, o a sus maestros, o al resto de los jovenes que viven en esta sociedad?
Lo peor es que ni el suicido ni el asesinato son el problema fundamental. Son sucesos extremadamente lamentables y que duelen mucho, pero que no dejan de ser el resultado inevitable de vivir en una sociedad corrupta; son sintomas de una enfermedad social que debemos erradicar.
¿Y a quién le corresponde erradicar la enfermedad social? Nos corresponde a todos los miembros de la sociedad. Aunque los problemas ocurrieron en Monterrey y en Guadalupe, esto afecta igualmente a San Pedro, a San Nicolás, a Apodaca, o a Santa Catarina. ¿Por qué lo tomamos como si fuera sólo otra noticia, o parte de una estadística más? ¿Acaso estamos tan ciegos que no podemos ver que las actitudes y las referencias con las que nuestros hijos están creciendo son nocivas para la sustentabilidad misma de la sociedad?
Pero no nos importa. Al parecer, creemos que “cultura” es la exposición de expresiones extranjeras, e ignoramos los fundamentos de la sociedad. Gastamos lo que no tenemos en presumir lo que no somos, y escondemos lo que sí somos por que es desagradable y complejo. Los hijos de Monterrey se suicidan, y enterramos su funeral con celebraciones extranjeras.
La indiferencia cava la tumba de nuestra comunidad. Ya mató a dos muchachos ayer. ¿Cuantos más tienen que morir antes de que hagamos algo al respecto?
Si te gustó este post, vota en Reddit:







Septiembre 25th, 2007 at 4:16 pm
Querido Hari:
Siempre he tenido la firme convicción que NO PUEDO arreglar el mundo si primero no arreglo mi casa.
Yo insisto mucho en la comunicación con los hijos, porque he comprobado en carne propia que funciona. Tanto como hija como madre lo he vivido.
Si bien mis hijos no son perfectos y cometen algunos errores propios de su edad, estoy tranquila en el sentido de que les enseñamos su padre y yo lo que es bueno y lo que es malo, y que cualquier acto que hagamos tiene consecuencias.
Siempre ha habido comunicación: hablamos de sexo, de drogas, de política, de noticias, de religión, y hasta del suicidio y crimen hemos tocado el tema.
Yo no puedo educar a los hijos de los demás, pero sí a mis hijos… ya la vida me mostrará si me equivoqué o no.
Saludos
Septiembre 25th, 2007 at 8:32 pm
Sabes ?, siempre me pregunto si sere buena mamá, si estare en lo correcto, si mis hijas son felices, para precisamente evitar esto, las depresiones que llevan al suicidio, las depresiones que llevan a otros a matar. No hay día en el que no trabaje con la estima de mis chiquitas para evitar esto !!, para que se quieran y se respeten , que ellas no se hagan daño y mucho menos le hagan daño a los demás. Como eliminar esto??, enseñando a nuestros hijos a respetarse, pero para ello muchos papas deben tener una estabilidad emocional , desafortunadamente la pobreza, la ignoracia, la desintegración familiar, lo problemas economicos, hacen que muchos padres se preocupen mas por todo esto que por la estabilidad emocional de sus hijos.
Debemos crear personas capaces de resolver problemas y de ayudar a otros, de que se den cuenta que comenteran errores, de hacer gente con un amor propio muy grande, pero con la suficiente inteligencia para saber caer cuando les pase y aprender a levantarse.
El chiste de todo esto tambien radica en que nosotros seamos capaces de darnos cuenta de nuestros errores y precisamente eso tener ganas de cambiar, de nada serviria si les inyectamos lo que somos a nuestros hijos, seguiran siendo las mismas personas enviciadas que nosotros.
Saludos!!!!
Septiembre 26th, 2007 at 3:43 pm
Me quedé pensando mucho tiempo en sus comentarios, y he llegado a la cnclusión que no puedo discutir esto inteligentemente ya que yo no soy padre.
Lo único que sé es que a mi me gustaría que las cosas fueran, o al menos pudieran ser, de modo distinto. Siempre me han enseñado que cuando uno se involucra en el problema puede estar más cerca de resolverlo. No puedo negar que la sociedad esta enferma, pero tampoco puedo discutir ante las palabras “Yo no puedo educar a los hijos de los demás”. Me imagino que educar bien a un hijo propio, y hacerlo bien, debe ser lo suficientemente complicado.
Al final, todos vivimos en la misma sociedad y todos nos beneficiamos o nos perjudicamos de ella. No creo que podamos darnos el lujo de ser indiferentes. Pero reconozco que el reto es enorme.